1. Hablamos de vuestra boda
La canción, la fecha, el espacio donde bailaréis y qué os apetece (y qué no). Si aún no tenéis canción, os ayudamos a elegirla: hay temas que se bailan muchísimo mejor que otros.
Casi todas las parejas que nos escriben empiezan igual: «es que nosotros no sabemos bailar». Y casi todas terminan su boda con la sensación de que ese momento salió mejor de lo que esperaban.
El baile de los novios —la primera danza— da respeto porque es el único momento de la boda en el que todo el mundo os mira a la vez. Es normal. Lo que casi nadie sabe es que ese miedo no se quita ensayando más horas, sino teniendo algo sencillo y bien asentado que podáis hacer aunque estéis nerviosos.
Por eso no montamos coreografías espectaculares que luego no salen. Montamos algo que encaje con vuestra canción, con vuestro nivel real y con lo que os resulte cómodo, y lo repetimos hasta que sale solo. El objetivo no es impresionar: es que lo disfrutéis y que se os vea a gusto.
La canción, la fecha, el espacio donde bailaréis y qué os apetece (y qué no). Si aún no tenéis canción, os ayudamos a elegirla: hay temas que se bailan muchísimo mejor que otros.
Creamos una coreografía a medida sobre vuestra canción, adaptada a vuestro punto de partida. Nada de pasos imposibles: figuras que os salgan bien y que se vean bonitas desde fuera.
Las últimas sesiones son de repetir y pulir detalles: la entrada, la salida, dónde miráis, qué hacéis con las manos. Que el día de la boda el cuerpo se acuerde aunque la cabeza esté a otra cosa.
Trabajamos a partir del tema que hayáis elegido. Si es una bachata, mejor todavía: es nuestra especialidad. Pero adaptamos el baile a la canción que os importe, sea del estilo que sea, y buscamos la forma de que funcione.
Y si la canción es larga, no hace falta bailarla entera: lo habitual es quedarse con una parte. Os ayudamos a decidir qué fragmento funciona mejor y montamos la coreografía sobre él. Tres minutos bien bailados valen más que cinco de relleno.
Cuanto antes, mejor, y no por vendernos más clases: con tiempo por delante se ensaya sin agobios, lo aprendido se asienta y llegáis al día tranquilos. Con prisas se puede sacar adelante, pero se disfruta bastante menos.
Nuestra recomendación es empezar con dos o tres meses de margen. Si vuestra boda es antes, escribidnos igualmente y vemos qué se puede hacer con el tiempo que haya.
Al contrario: es el punto de partida más habitual. La mayoría de parejas que preparan su baile de boda no han bailado nunca. La coreografía se diseña sobre vuestro nivel real, no sobre lo que debería saber alguien que baila.
Lo ideal es empezar dos o tres meses antes de la boda: da margen para aprender sin prisas y para que el baile se asiente. Si queda menos tiempo, escribidnos igualmente y adaptamos el trabajo a las semanas disponibles.
Depende de la canción, de la coreografía que os apetezca y de vuestro punto de partida. Tras la primera sesión os podemos decir con bastante precisión cuántas hacen falta. Escríbenos y lo hablamos sin compromiso.
Sí. Trabajamos sobre el tema que hayáis elegido, sea del estilo que sea, y adaptamos el baile a él. Si todavía no lo tenéis decidido, os ayudamos a escoger: hay canciones que se bailan mucho mejor que otras.
Pasa más de lo que parece, y no es un problema. Se trabaja con calma, sin exponer a nadie y adaptando el baile a lo que esa persona esté dispuesta a hacer. En la mayoría de casos, cuando empieza a salir, cambian las ganas.
En Tarragona. Escríbenos por WhatsApp con la fecha de la boda y concretamos el lugar y los horarios según vuestra disponibilidad.
Os contamos cómo lo haríamos, sin compromiso
TARRAGONA, SPAIN